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H#11: Cumpliendo Promesas - Una linda historia de amor

CUMPLIENDO PROMESAS
- UNA LINDA HISTORIA - 

Ella: ¿Hola? Él: Hola, soy yo!
Ella: (Se queda en silencio un momento) ... Tú otra vez? 
Él: No me cortes! Déjame decirte algo! 
Ella: ... Él: Mira, yo sé que terminamos, pero ... Aún te amo! No importa si ya no quieres estar conmigo ... Pero no podemos dejar de hablarnos! Me prometiste que nunca saldrías de mi lado sin importar lo que pase, ¿no? 
Ella: (Silencio) ... Todavía no te diste cuenta? Quiero olvidarte. Él: Lo entiendo, pero podemos ser amigos. Ella: No, no podemos. 
Él: ¿Por qué? 
Ella: ... Él: Eramos muy felices, ¿no? Tuvimos un montón de diversión juntos ... Con sólo mirar el uno al otro, ya sonreíamos ... Pocas palabras han hecho que nuestro día valga la pena, no lo es? 
Ella: Sí ...... 
Él: ¿Y qué? 
Ella: ... 
Él: Responde. 
Ella: Por qué no quiero volver a verte. Me has hecho llorar mucho. 
Él: Lo sé, pero yo también te hice sonreír mucho, ¿verdad? Sé que no debería haber dudado de ti ... 
Ella: Ya es demasiado tarde. 
Él:-Pero 
Ella: Adiós. 
Él: Espera, me- (Cuelga el teléfono) 

Unos días más tarde... (Suena el teléfono) 
Ella: ¿Hola? 
Él: Hola, yo otra vez! 
Ella: Aff, lo que quieres esta vez? 
Él: ¡Relájate! Yo sólo quiero hacerte una pregunta ... 
Ella: (Silencio) ... Dime.
Él: ¿Vos me amaste? 
Ella: Amé. (Ambos están en silencio por un tiempo) 
Él: Bueno ... entonces no era una mentira ... Oye, te puedo decir algo? 
Ella: Dime. 
Él: Aún te amo, ¿ok? Yo siempre te amaré. Te lo prometo, no importa cuánto tiempo pase, yo siempre te amaré. 
Ella: (Silencio) ... Am.. ok. 
Él: ¡En serio!
Ella: ... 
Él: ¿Estás ahí? 
Ella: (Cuelga el teléfono) Ha pasado un mes... (Suena el teléfono) 
Ella: ¿Hola? Él: Soy yo, no cuelgues! 
Ella: ¿Por qué no habría de hacerlo? 
Él: Mira, por favor, vamos a terminar este asunto. Para de evitarme. No te veo más en la escuela!
Ella: Me me cambié de escuela. 
Él: ¿Eh? ¿Por qué? 
Ella: No quiero verte. 
Él: ..... 
Ella: ¿Y entonces? ¿Qué quieres decirme? 
Él: ¿Por qué actúas como si quisieras hacerme daño? 
Ella: (Silencio.) 
Él: ¿Eh? 
Ella: ¿Y tú, no me hiciste daño? Juraste que confiarías en mí! 
El: .... 
Ella: Hiciste promesas para luego no cumplirlas..! 
El: .... 
Ella: ¿Por qué no te olvides de mí, ¿eh? 
Él: ¿Por qué es el día en que me olvido de ti ... Yo habré muerto. 
Ella: Entonces, muérete!. (Off) 

Unos cuantos meses más se pasa. El chico continuó marcando su número... Hasta que un día, por alguna razón, ella atendió. 
Ella: ¿Hola? 
Él: Soy yo. 
Ella: ¿Qué vas a hacer ahora? 
Él: Calma, no llamé corriendo detrás de tí. 
Ella: ¿Eh? 
Él: Sí, te he olvidado. 
Ella: (Silencio.) 
Él: Sólo llamé para decir eso.
Ella: ¿Por qué te decidiste a olvidar? (Con voz temblorosa) 
Él: ... Porque me lo pediste pediste. 
Ella: ¿Cómo así? 
Él: Te amo y siempre te amaré. Pero te olvidaré. 
Ella: ¿Qué? No entiendo! 
Él: Adiós. 
Ella: ¿Qué? ESP--.. (Pero él ya había colgado) 

UN MES se pasa y el muchacho nunca volvió a llamarla. La chica preocupada decidió ir a la casa del chico a ver cómo estaba... y una señora (madre del chico) abrió la puerta. 
Ella: ¡Hola! 
Mamá: ¡Hola! .. (La madre del niño tiene un tiempo, pero reconoce el hijo del ex) ¿Cuánto tiempo! ¿Qué estás haciendo aquí? 
Ella: Yo vine a ver cómo está su hijo. 
Madre: (empieza a llorar) 
Ella: Señora, ¿qué pasó? 
Madre: (llorando) No te has enterado? 
Ella: ¿Qué? 
Madre: .. El se suicidó... 
Ella: ¿Qué? (Sus ojos se llenan de lágrimas) 
Madre: (llorando) Creo que fue para ti que dejó esta carta. La chica recibió la carta y se fue a su casa.

Cuando llega a casa, se encerró en su cuarto, se puso a llorar y solo algunas horas después tuvo valor para leer la carta que decía así: 

"Sé que se rompí una promesa cuando no confié en ti ... Pero yo no quiero romper más ninguna ... Ahora puedo decir ... que te he olvidado." 

La chica entendió que la última llamada era una despedida. El le había avisado pero ella no había entendido. El muchacho había cumplido la promesa que la amaría hasta el final y que se olvidaría de ella solo cuando muriera. El chico quiso demostrar que cumpliría sus promesas de una manera u otra. 

Lo que el tipo no sabía era que la chica esperaba sus llamados todos los días. Y cuando colgaba, ella se ponía a llorar. Por mas que ella le dijo que quería olvidarlo, ella estaba apenas intentando convencerse a si misma. Ella siempre lo había amado pero no quería admitir. 

Al día siguiente, la niña fue encontrada en su cuarto ahorcada con una carta que estaba escrito: 

"Tu cumpliste tu promesa, ahora tengo que cumplir las mías". "Yo me quedaré a tu lado, no importa lo que pase"

Los dos cumplieron sus promesas. Pero los dos lamentaban una sola cosa. No las cumplieron juntos en la vida. 

Todavía hay tiempo ... Sé fiel a tu novia/o y cumple con lo que le prometiste... 

Te dejo en Libertad...


El pasado 18 recibí una llamada telefónica, una llamada que me trajo a mi mente viejos recuerdos de mi pasado, y que revivía un amor que yo creía ya estaba muerto, de las cenizas resurgía un sentimiento ya casi apagado. Si, recibí tu llamada y con ella se iniciaba una semana donde debía reflexionar que era lo que sentía por ti, la semana llego a su fin…

Esta semana, conversando con mi almohada, reflexionaba todo este tormento, y trataba de sanar las heridas que se abrieron en nuestra última conversación, tus palabras se quedaron en mi mente y ese sentimiento que en el pasado sentía por ti, debatía con mi corazón y mi mente. 

Durante esta semana he reflexionado mucho sobre una parte de mi vida donde el protagonista era esa ilusión que nos unía a los dos, una ilusión que por culpa de nuestras decisiones termino ahogándolo en el extenso mar del olvido.

No fue nada fácil, llegar a esta conclusión, puesto que estaba en juego la felicidad que podía yo alcanzar, jugaron muchas cosas en pro y en contra (los recuerdos, tus palabras, los hechos, nuestras decisiones, acontecimientos y muchas cosas más), que poco a poco afirmaba ya mi decisión.

La semana llego a su fin y como te lo prometí, debo definir cuál será mi actitud frente a – según tu – el amor que me ofreces, a la posibilidad de retomar lo nuestro, y quizás el simple hecho de que aleje más mi felicidad.

Perdóname por lo que leerás a continuación pero es mi decisión, y aunque nos duela espero me comprendas, me siento muy alagado de que aún me estés amando – no sé si lo merezca – te agradezco por todo tu apoyo brindado y perdóname por todo el daño causado, pero NO QUIERO ARRIESGARME A SEGUIR SUFRIENDO POR UN AMOR QUE YA ESTA MUERTO.

Lo tengo en claro, solo siento por ti un profundo cariño, siempre estarás en mi mente y corazón, como una persona muy especial, te lo juro, pero no hay rastro del amor que un día sentí por ti.

No quiero ser el causante de más tristezas y más daño, te deseo que algún día encuentres a la persona que te ame, porque te mereces ser feliz, trata de olvidarme, y de borrar de tu corazón ese amor que solo causa dolor, hoy me despido de ti, espero no me guardes rencor, porque en mi siempre estarás como aquella persona linda que ame un día.


Se feliz, y solo me queda decirte, “Hoy te dejo en libertad”…..

Te dejo en Libertad...


El pasado 18 recibí una llamada telefónica, una llamada que me trajo a mi mente viejos recuerdos de mi pasado, y que revivía un amor que yo creía ya estaba muerto, de las cenizas resurgía un sentimiento ya casi apagado. Si, recibí tu llamada y con ella se iniciaba una semana donde debía reflexionar que era lo que sentía por ti, la semana llego a su fin…

Esta semana, conversando con mi almohada, reflexionaba todo este tormento, y trataba de sanar las heridas que se abrieron en nuestra última conversación, tus palabras se quedaron en mi mente y ese sentimiento que en el pasado sentía por ti, debatía con mi corazón y mi mente. 

Durante esta semana he reflexionado mucho sobre una parte de mi vida donde el protagonista era esa ilusión que nos unía a los dos, una ilusión que por culpa de nuestras decisiones termino ahogándolo en el extenso mar del olvido.

No fue nada fácil, llegar a esta conclusión, puesto que estaba en juego la felicidad que podía yo alcanzar, jugaron muchas cosas en pro y en contra (los recuerdos, tus palabras, los hechos, nuestras decisiones, acontecimientos y muchas cosas más), que poco a poco afirmaba ya mi decisión.

La semana llego a su fin y como te lo prometí, debo definir cuál será mi actitud frente a – según tu – el amor que me ofreces, a la posibilidad de retomar lo nuestro, y quizás el simple hecho de que aleje más mi felicidad.

Perdoname por lo que leerás a continuación pero es mi decisión, y aunque nos duela espero me comprendas, me siento muy alagado de que aún me estés amando – no sé si lo merezca – te agradezco por todo tu apoyo brindado y perdoname por todo el daño causado, pero NO QUIERO ARRIESGARME A SEGUIR SUFRIENDO POR UN AMOR QUE YA ESTA MUERTO.

Lo tengo en claro, solo siento por ti un profundo cariño, siempre estarás en mi mente y corazón, como una persona muy especial, te lo juro, pero no hay rastro del amor que un día sentí por ti.

No quiero ser el causante de más tristezas y más daño, te deseo que algún día encuentres a la persona que te ame, porque te mereces ser feliz, trata de olvidarme, y de borrar de tu corazón ese amor que solo causa dolor, hoy me despido de ti, espero no me guardes rencor, porque en mi siempre estarás como aquella persona linda que ame un día.


Se feliz, y solo me queda decirte, “Hoy te dejo en libertad”…..

Llamada de un amor del pasado ....


Como puede una simple llamada revivir un amor que hace casi ya 6 meses atrás se creía estar muerto, como puede una simple llamada, revivir recuerdos del pasado ya olvidados, como una simple llamada puede mantener viva esperanzas e ilusiones que se creían apagadas y traer al presente un amor del pasado.

El pasado sábado 18, recibí tu llamada, y aunque no me imaginaba que volvería a escuchar tu voz, una parte de mí se alegró de poderte escuchar, aunque esa llamada traiciono nuestro pacto de que ninguno de los dos volvería a llamar a ni a uno ni a otro, pero eso que importaba ya…

Éramos dos personas que conversaban como si el tiempo no hubiese trascurrido, como si no hubiese habido entre nosotros problemas, ni malos entendidos, como si fuera de todos los días esas llamadas, conversábamos y el tiempo pasaba, era impresionante saber de alguien que un momento de mi vida – creí – sentir amar.

Al día siguiente volviste a llamar muy temprano y en la noche otra vez, y ahora la conversación se trataba de los dos, del amor que quizás hubo entre nosotros, de los errores cometidos, de las traiciones y mentiras, del dolor y sufrimiento causado, de todo, de nada, del amor, de los dos…

Para mí – yo creía – este amor estaba muerto, estaba en un baúl bajo siete llaves y enterrado en el desierto más lejano, en cambio tú, aun conservabas las esperanzas de una posible reconciliación, la ilusión de que volvería amarte, de que empezáramos de nuevo, de que regresáramos, pero era yo, quien no deseaba arriesgarse de nuevo…

Tu aclarándome el panorama, alejándome de la tempestad, poco a poco, con cada palabra tuya, los recuerdos volvían a mi como una ráfaga de viento, y este sentimiento, volvía a dar señales de vida, y yo terco aun me negaba en aceptar que quías aun te podría amar, pero no, me cegaba a que ya no había nada en mi corazón y que este era una piedra ya, dura y sin vida.

Y en plena llamada, compartíamos melodías, canciones que en sus letras contaban nuestra historia, y decían palabras que no podíamos decir, estábamos ahí en silencio, acompañándonos con esas melodías que resumían nuestras vidas, nuestras acciones, nuestros sentimientos, nuestra relación, y tú ahí dando los primeros auxilios a este corazón, que poco a poco comenzaba a latir por ti.

Los recuerdos rasgaban nuestros pobres corazones, se habrían viejas heridas que aún no cicatrizaban del todo, pero era necesario, lo necesitábamos para ver que habíamos perdido por nuestras decisiones, pero tu ahí firme, estabas luchando por – según tu – ese amor que sentías en tu corazón…

Yo al final solo atine a pedir tiempo, una semana, una semana para reflexionar, para revalorar lo perdido, y dialogar con mi interior, reencontrarme con mis recuerdos del pasado y ese sentimiento que ya creía haber olvidado, aceptaste mi pedido y una frase me dejaste: “Quiero estar contigo”...


POSDATA: El vídeo de la canción que escuchamos y que hizo revivir ese sentimiento que ya había creído olvidado.

Llamada de un amor del pasado ....


Como puede una simple llamada revivir un amor que hace casi ya 6 meses atrás se creía estar muerto, como puede una simple llamada, revivir recuerdos del pasado ya olvidados, como una simple llamada puede mantener viva esperanzas e ilusiones que se creían apagadas y traer al presente un amor del pasado.

El pasado sábado 18, recibí tu llamada, y aunque no me imaginaba que volvería a escuchar tu voz, una parte de mí se alegró de poderte escuchar, aunque esa llamada traiciono nuestro pacto de que ninguno de los dos volvería a llamar a ni a uno ni a otro, pero eso que importaba ya…

Éramos dos personas que conversaban como si el tiempo no hubiese trascurrido, como si no hubiese habido entre nosotros problemas, ni malos entendidos, como si fuera de todos los días esas llamadas, conversábamos y el tiempo pasaba, era impresionante saber de alguien que un momento de mi vida – creí – sentir amar.

Al día siguiente volviste a llamar muy temprano y en la noche otra vez, y ahora la conversación se trataba de los dos, del amor que quizás hubo entre nosotros, de los errores cometidos, de las traiciones y mentiras, del dolor y sufrimiento causado, de todo, de nada, del amor, de los dos…

Para mí – yo creía – este amor estaba muerto, estaba en un baúl bajo siete llaves y enterrado en el desierto más lejano, en cambio tú, aun conservabas las esperanzas de una posible reconciliación, la ilusión de que volvería amarte, de que empezáramos de nuevo, de que regresáramos, pero era yo, quien no deseaba arriesgarse de nuevo…

Tu aclarándome el panorama, alejándome de la tempestad, poco a poco, con cada palabra tuya, los recuerdos volvían a mi como una ráfaga de viento, y este sentimiento, volvía a dar señales de vida, y yo terco aun me negaba en aceptar que quías aun te podría amar, pero no, me cegaba a que ya no había nada en mi corazón y que este era una piedra ya, dura y sin vida.

Y en plena llamada, compartíamos melodías, canciones que en sus letras contaban nuestra historia, y decían palabras que no podíamos decir, estábamos ahí en silencio, acompañándonos con esas melodías que resumían nuestras vidas, nuestras acciones, nuestros sentimientos, nuestra relación, y tú ahí dando los primeros auxilios a este corazón, que poco a poco comenzaba a latir por ti.

Los recuerdos rasgaban nuestros pobres corazones, se habrían viejas heridas que aún no cicatrizaban del todo, pero era necesario, lo necesitábamos para ver que habíamos perdido por nuestras decisiones, pero tu ahí firme, estabas luchando por – según tu – ese amor que sentías en tu corazón…

Yo al final solo atine a pedir tiempo, una semana, una semana para reflexionar, para revalorar lo perdido, y dialogar con mi interior, reencontrarme con mis recuerdos del pasado y ese sentimiento que ya creía haber olvidado, aceptaste mi pedido y una frase me dejaste: “Quiero estar contigo”...


POSDATA: El video de la canción que escuchamos y que hizo revivir ese sentimiento que ya había creído olvidado.